viernes, julio 22, 2005

EL REGRESO DE JOHN FRUM

ANTOINE FORNELLI ( n.Lumio, 1919 - ?)

Una curiosa consecuencia de la expansión norteamericana por las islas del Pacífico Sur durante la Segunda Guerra Mundial fue la proliferación de los llamados cultos del cargo, que surgieron del asombro de los indígenas ante la acumulación de material bélico y objetos de consumo que habitualmente acompañaban a la invasión. El culto cargo de las Nuevas Hébridas en general, y de la isla de Tana en particular, es el de John Frum quién, según los aborígenes del lugar, les invitó a abandonar la religión cristiana impuesta por misioneros británicos para volver a sus viejos ritos. Los antropólogos afirman que John Frum no es sino el recuerdo distorsionado de los soldados americanos que se presentaban diciendo algo como : "Soy John, de Ohio" o "soy John, de Nueva York" (que en inglés viene a ser I´m John from...). El culto predecía además que, algún día, John Frum volvería y traería con él toneladas de cargo.
En 1976 llegó a Tana Antoine Fornelli, un pescador corso que había servido en el maquis de Vercors durante la Segunda Guerra Mundial y, al terminar ésta, había abierto una armería en Lyon, con cuya venta decidió comprarse una plantación en las Nuevas Hébridas que había visto anunciada en un periódico. En Tana Fornelli descubrió un verdadero paraíso donde dedicarse a su mayor pasión, la pesca submarina, y enseguida se hizo amigo de los indígenas, que lo iniciaron en sus ritos secretos. En 1970 Fornelli sugiere a los indígenas declarar la independencia y abandonar los ritos cristianos impuestos por los misioneros británicos. Forma un consejo con los cinco jefes de aldea de la isla y les da una bandera azul con una estrella verde en el centro. Los indígenas, en agradecimiento, le nombran "Señor de la piragua", que es como conocen a sus reyes, en 1974, y su figura queda totalmente asimilada a la de John Frum. Pocos meses después, los británicos le detienen y le encarcelan en una isla cercana durante 18 meses, prohibiéndole expresamente volver a Tana. Desde su prisión, Fornelli declara la guerra a Gran Bretaña y Francia (ambos países tenían la isla de Tana en condominio).
En 1990 Fornelli regresa a Tana, al ser reconocida su independencia, vuelve a ser "Señor de la piragua" y termina así de cumplir la promesa que hizo el mítico Frum.